Celuwar
Actualizaciones breves
ICE y el límite judicial de la evidencia digital. Los asesinatos de Renee Good y Alex Pretti en Minneapolis, a manos de agentes federales estadounidenses, dan cuenta de que grabar un abuso no se traduce en justicia. El desafío no es la cantidad de evidencia (videos hay muchos), sino su fragilidad como prueba judicial. Uno de los (muchos) problemas, es que sin estándares claros, estos registros pueden ser fácilmente cuestionados o invalidados en tribunales.
Relacionado: ICE se consolida como la agencia policial mejor financiada de EEUU con herramientas de reconocimiento facial, lectores de patentes, datos de geolocalización comprados, spyware forense y drones. La tecnología diseñada para combatir el terrorismo hoy se utiliza contra migrantes y manifestantes.
Relacionado x2: El celular como arma y delator. En la llamada “Phone War”, el teléfono documenta abusos, pero también produce datos que pueden volverse en contra de quien graba.
Relacionado x3: protocolos de guerra para evidencia civil. Expertos en derechos humanos advierten que los estándares usados para documentar crímenes de guerra en Ucrania, Siria o Sudán (como cadena de custodia, verificación, preservación) ya son necesarios dentro de Estados Unidos.
▸▸ TECH POLICY PRESS / PLATFORMER / WP / NYT / HEATHER BURNS
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Primera demanda por adicción a las redes sociales: ¿producto defectuoso? Snap y TikTok optaron por llegar a acuerdos extrajudiciales en casos que buscaban establecer responsabilidad legal por el diseño adictivo de redes sociales en Estados Unidos, cuestionando prácticas como scroll infinito y recomendaciones algorítmicas. Meta y YouTube siguen en juicio y sus casos podrían sentar un precedente: si las redes sociales pueden ser tratadas como productos defectuosos -como el tabaco o la industria farmacéutica-, ¿sería posible forzar cambios obligatorios de diseño y no solo multas?
▸▸ NYTIMES / WASHINGTON POST / REUTERS / BLOOMBERG
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Más países se acercan a prohibir las redes sociales para menores. Francia, España, Reino Unido, Turquía y Canadá evalúan seguir el camino de Australia. Para las empresas tecnológicas podría ser un alto riesgo considerando que Europa es su segundo mercado más importante.
Relacionado: Nuevos estudios cuestionan (y relativizan) la relación directa entre tiempo de pantalla y depresión. Sin embargo, ignoran el diseño adictivo, la amplificación algorítmica de daños y los riesgos directos.
Relacionado x2: La soledad digital como efecto sistémico, no individual. El aumento de la soledad online se vincula a las plataformas que promueven la validación constante. En otras palabras, si eres propenso a la validación de terceros (“other directed”), eres un perfecto target porque es una consecuencia predecible de diseños orientados a la comparación social.
▸▸ POLITICO / BLOOMBERG / THE GUARDIAN / JAMA PEDIATRICS / NEW SCIENTIST / PLATFORMER
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TikTok, nacionalización y control del discurso. Ahora sí, se cerró el acuerdo que creó TikTok US. Para refrescar la memoria: tras años de amenazas de prohibir la plataforma en Estados Unidos por razones de seguridad nacional, se cerró el acuerdo que culminó con la creación de TikTok US para evitar el costo social de eliminar una plataforma tan popular y mantenerla operando bajo supervisión local. Sin embargo, el resultado es ambiguo: el algoritmo de ByteDance (Chino) permanece intacto; además, se han observado fallas técnicas, términos de privacidad más intrusivos y sospechas de censura, incluida la baja visibilidad del contenido crítico de ICE. Estas situaciones revelan el costo de “nacionalizar” una plataforma ya integrada y adoptada por la sociedad.
▸▸ NYTIMES / WIRED / REST OF WORLD / THE GUARDIAN
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EE. UU. quiere escribir regulaciones con IA y Google Gemini es la elegida. ¿Recomendación? No lo haga en casa. Esto no solo significa que el Estado delegue funciones regulatorias en herramientas, al menos, opacas, sino que desplaza decisiones políticas -que por definición son revisables- hacia sistemas poco auditables y, además, pertenecientes a privados.
▸▸ PROPUBLICA
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Europa (y el mundo) se alejan de la tecnología gringa. Francia prohibirá Teams y Zoom en el sector público y la UE acelera estrategias de soberanía digital. Quizás sea un buen momento para revertir la dependencia tecno-política de infraestructuras estadounidenses.
▸▸ AP NEWS / EURONEWS / REST OF THE WORLD
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Irán: internet bloqueada, ¿para siempre? Irán ensaya una internet estratificada, donde el acceso pleno queda reservado para el Estado y las élites económicas, mientras la población accede a una red vigilada e inestable. Organizaciones civiles piden acelerar la conectividad satelital directa como infraestructura humanitaria. La noticia tiene muchas consecuencias, pero una de ellas es que el control de internet ya no solo se limita a moderar contenido, sino a eliminar pruebas y aislar poblaciones. Lo que ocurre en Irán puede ser un anticipo de escenarios posibles en otros países bajo estrés político.
▸▸ THE BULLETIN / REST OF WORLD
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Sigue la saga Grok: Autoridades francesas allanaron las oficinas de X tras denuncias por generación de imágenes sexuales no consentidas, incluidas de menores. No todo output algorítmico es libertad de expresión, también puede ser crimen.
Relacionado: Se instala el debate sobre el derecho a no ser replicado por IA. Académicos proponen reconocer un derecho a no ser generado digitalmente sin consentimiento, extendiendo la autonomía corporal al espacio algorítmico.
▸▸ FINANCIAL TIMES / HKS
Ideas para masticar
La tecnología, el campo de disputa
El estallido en Minnesota cristaliza varios problemas tecno-estructurales que se venían incubando hace tiempo. Sin embargo, hay una clave de lectura que permite ordenar lo que aparece fragmentado en cada episodio de violencia: la tecnología no es neutral. Fue imaginada, diseñada y financiada para fines específicos y no debería ser tan sorpresivo que hoy esté al servicio de la vigilancia migratoria, la represión de protestas o la construcción de nuevos “enemigos internos”.
Aun cuando estas tecnologías nacen atravesadas por lógicas de vigilancia, control, eficiencia y productividad -que parecen ser las formas en que las Big Tech y los Estados imaginan y diseñan el mundo digital de hoy- no operan de manera unívoca. La misma infraestructura que permite vigilar, identificar y perseguir también puede ser apropiada y resignificada para denunciar, visibilizar y disputar poder. El teléfono celular es, al mismo tiempo, censor del Estado y herramienta ciudadana. Grabas al agente mientras tu teléfono te graba a ti. Documentas un abuso mientras produces datos que pueden convertirse en evidencia en tu contra. Esta ambivalencia, propia de las tecnologías digitales, confirma que no estamos ante herramientas neutrales, sino ante un campo de disputa permanente. Se trata de un espacio que abre posibilidades de resistencia, obliga a cuestionar responsabilidades, gobernanza y límites en su uso.
El desafío es doble y profundamente complejo. Por un lado, un poder político cada vez más alineado con los intereses de grandes empresas tecnológicas habilita el despliegue y financiamiento de tecnologías de vigilancia, mientras los límites a ellas planteadas por el respeto a derechos como la privacidad o la libertad de expresión, quedan rezagados. Las herramientas que fueron concebidas para combatir el terrorismo se normalizan en contextos de migración y protesta social. Por otro lado, los sistemas judiciales y políticos enfrentan la contradicción que existe entre la abundancia de evidencia digital y su frágil valor probatorio.
Minnesota no es solo un caso de abuso policial ni un problema de redes sociales. El conflicto social nos muestra que, por defecto, la tecnología no es nuestra aliada ni nuestra enemiga. Es una infraestructura de poder: entender quién la diseña, para qué fue creada y bajo qué reglas opera, permitirá interpretar jurídica, política y éticamente los conflictos de hoy.