Cable a tierra
Actualizaciones breves
Amazon se cae. Un error en el sistema DNS de Amazon Web Services paralizó WhatsApp, Fortnite y sitios de gobiernos durante horas. Esto sirve como un recordatorio de que gran parte de la red global depende de tres nubes privadas -Amazon, Microsoft y Google- que concentran más del 60% del tráfico mundial y de una infraestructura envejecida. Expertos hablan de un “déficit democrático” en la arquitectura digital: lo que antes era un bien común y descentralizada por diseño, hoy funciona como una red tercerizada y frágil.
▸▸WIRED / TECH POLICY PRESS / THEGUARDIAN
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El presidente Donald Trump publicó un video generado por IA en el que aparece como un rey volando un jet y bombardeando a manifestantes. Surgen nuevas preguntas cuando los deepfakes provienen de las autoridades, ya que históricamente el debate se centró en los actores externos que buscan intervenir en la opinión pública. Sin embargo, aparece un problema a nueva escala cuando el poder político adopta la mentira como formato oficial.
▸▸ THE NEW YORK TIMES / SKY NEWS
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Youtube lanzó una herramienta de “detección de parecido” que permite buscar con IA en qué videos aparece tu rostro. El objetivo es que la nueva herramienta permita activar reclamos de copyright o pedir remoción. Así es como el reconocimiento facial hace su entrada al terreno de la propiedad intelectual.
▸▸TECHCRUNCH
Relacionado: Empresas como Google, Meta y DirecTV prueban poner tu rostro en anuncios personalizados. Te venden a tí mismo, literalmente.
▸▸ INTELLIGENCER
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La Comisión Europea acusó a Meta y TikTok de violar el Digital Services Act por no abrir datos a investigadores y dificultar la denuncia de contenidos ilegales. Las empresas podrían enfrentar multas de hasta 6% de sus ingresos globales. Europa intenta ejercer su poder sancionador bajo la presión corporativa para desregular.
▸▸ POLITICO
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Chile encarna los dilemas de soberanía digital, sostenibilidad y dependencia digital. La pregunta de este reportaje reflexiona sobre cómo sumarse al boom tecnológico sin agotar los recursos propios. Mientras el gobierno impulsa centros de datos para atraer inversión y “soberanía digital”, comunidades en Santiago y el norte del país advierten por el consumo de agua y energía que demandan estas instalaciones.
▸▸ THE NEW YORK TIMES
Relacionado: Google, Amazon y Meta construyen centros de datos en EE.UU. usando acuerdos de confidencialidad que impiden revelar su ubicación, consumo de agua o impacto ambiental. La excusa es la competencia, pero el resultado es opacidad: infraestructura crítica sin control público.
▸▸ NBC
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Indonesia impulsa leyes que obligan a procesar datos dentro del país, atrayendo inversiones de Google y Amazon. Pero el empleo que se crea es mínimo y la propiedad sigue en manos extranjeras. La “IA soberana” corre el riesgo de ser solo una nueva forma de dependencia. ¿Realmente se trata de descolonizar la IA?
▸▸ THE WALL STREET JOURNAL
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El proyecto 2Africa de Meta y su cable de 28.000 millas en África promete internet más rápida y barata, pero también consolida a Meta como dueña de las rutas de datos más estratégicas. Mejor conectividad, sí; soberanía, no tanto.
▸▸THE DIAL
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Un tribunal en California prohibió a la empresa israelí NSO Group usar su software espía Pegasus para hackear usuarios de WhatsApp. La jueza falló a favor de Meta, que denunció intentos de acceso a más de 1.400 teléfonos de periodistas y activistas. El fallo obliga a NSO a borrar los datos obtenidos y deja un mensaje claro: romper el cifrado es ilegal, incluso cuando se hace alegando motivos de seguridad.
▸▸ ARSTECHNICA
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De los 800 millones de usuarios semanales de ChatGPT, más de 2,9 millones presentan señales de psicosis, apego emocional o ideación suicida. La empresa ajustó su modelo pero los expertos no logran consenso sobre qué significa brindar una “respuesta segura”. ¿Cuál es la dificultad? Los chatbots están diseñados para ser empáticos y agradables, lo que puede reforzar la dependencia emocional de las personas usuarias e incluso las conductas dañinas de las personas más vulnerables.
▸▸ PLATFORMER / WIRED
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Amazon, UPS y Target despidieron a decenas de miles de empleados corporativos. Amazon planea automatizar el 75% de sus operaciones con robots. Lo que se vende como eficiencia es, en realidad, el inicio de un reemplazo masivo del empleo calificado y la señal para el mercado laboral de disminuir la burocracia y reemplazar el trabajo de oficina con software.
▸▸ WSJ / THE NEW YORK TIMES
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Elon Musk lanzó una versión “alternativa” de Wikipedia escrita por IA. Usa el mismo modelo que su chatbot Grok y se alimenta de posteos de X…Grokipedia ya incluye afirmaciones falsas, como que la pornografía agravó la epidemia del sida o que las redes sociales están “fomentando” el aumento de personas trans. A todas luces parece ser un intento deliberado de controlar la producción de conocimiento y moldear una “realidad” alineada con una agenda política, mediante inteligencia artificial. ¿Qué pasa cuando el conocimiento público se genera desde algoritmos que buscan marcar una línea ideológica?
▸▸ THE WASHINGTON POST / THE DISSIDENT / WIRED
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Supermercados y hoteles japoneses usan robots controlados a distancia por trabajadores filipinos que ganan menos de 300 dólares al mes. Robots en Japón, operados desde Filipinas: los empleos no solo se digitalizan, sino que también se “deslocalizan”. El trabajo físico se externaliza a países con salarios bajos y, por si no fuera suficiente, los gestos de los trabajadores entren la inteligencia artificial que mañana podría reemplazarlos.
▸▸ REST OF WORLD
Ideas para masticar
Nuevos viejos colonialismos
Internet funciona sobre tuberías viejas y con pocos dueños. El “gran apagón” no es ciencia ficción, sino una consecuencia probable de una red global sostenida por tecnologías de los años 80 y tres grandes nubes privadas. Una falla en un centro de datos en Virginia fue suficiente para dejar medio planeta sin conexión. Entonces, la fragilidad no es un accidente: es consecuencia del diseño y la concentración del mercado.
Muchos gobiernos anuncian o aspiran a la “descolonización” de su tecnología. Indonesia, por ejemplo, obliga a las empresas tecnológicas a procesar los datos de sus ciudadanos dentro del país y avanza con la construcción de sus propios centros de datos. El país busca autonomía, pero las empresas extranjeras siguen controlando gran parte del hardware, del software y la nube donde esa información se aloja. En África, Meta rodea el continente con un cable submarino de 45.000 km y promete conectar a millones de personas y abaratar los precios.
Parece que la trampa del discurso de descolonización digital es efectiva: bajo la bandera de la soberanía, avanza una recolonización más sofisticada. El escenario actual parece apuntar a menos dependencia del software extranjero, pero más dependencia de la infraestructura que manejan las mismas grandes empresas tecnológicas.
La soberanía digital no consiste solo en tener servidores propios, sino en decidir bajo qué reglas opera la red. Sin la publicación de los contratos, la medición del impacto ambiental, el control del aterrizaje de los cables ni planes de emergencia, seguimos dependientes del mismo imperio, solo que con mejores slogans.